.....Sigo, que pierdo el hilo.
.....Cuando has quedado atrapado por los versos, que para mí sería la primera parte, que lees en apenas una hora, empiezas a caer en la narrativa. Aquí, estás en la trampa. Debes leerlo con mucha calma. Como saboreando esa "sopa de mentira" que nos planta como primer plato. En esta segunda parte te puedes tirar una semana. Semana que sabe a gloria al sentirte transportado a tiempos de los "60" y a tiempos del "2050". Entrado en este punto, te engañará y te llevará entre los capítulos a su antojo. En uno comienza una historia. Dos después te dará un final. Más adelante te da el relato. De esta manera tan peculiar y misteriosa, Santiago se hará con tu cerebro y tu alma, anulándote en sentido literario. Si te dejas llevar verás que estás en un escenario con un mago de la palabra. Con Santiago no valen las casualidades. Es tan inteligente con las palabras que las tiene medidas. Si alguien se fija en los poemas cuyos títulos son números, no le deis vueltas. Aparte de su misterio intrínseco, que lo tiene, ha logrado que el titulo se entronque con lo que se narra en ellos. Si no lo veis claro... contad las palabras y atad cabos. Para mi humilde persona simplemente ¡¡¡GENIAL!!! La sopa de mentira me da una vuelta por medio Murcia y, amen, de su historia a mí me ha sobrecogido el tratado histórico y novelístico que ha parido en esa narración.
.....Me ha gustado, mucho también, lo del león suelto en Burujón. Creo que Santiago le hace un especial tratamiento a ese pueblo de Toledo, que para él es algo más que un pueblo. Cuando escribe sobre él sus líneas huelen a tahona, a calles de ancianos y a arrugas en la frente, a prado y arroyo. Huele a encina quemada en hoguera nocturna, en chimenea, en compañía. Para Santiago Burujón es un hospital de letras, el sitio donde ha parido lo mejor de su producción.
.....Os recomiendo la lectura de esos 5 euros convertidos en un millón de palabras. No se equivoque nadie. Cuando lo compres te encontrarás que has comprado un "criptas" y entrarás en un mundo con dos caras. La primera, una lectura amena de un escritor más. La otra, una lectura muy profunda y satisfactoria de SANTIAGO SOLANO GRANDE. Elegid la segunda.
.....Con afecto, Koldo.